El contrato mediante el cual la UNAM contrató a la empresa Territorium Life para aplicar el examen de ingreso a licenciatura en línea establecía que la plataforma debía ofrecer vigilancia efectiva en tiempo real, utilizar algoritmos de inteligencia artificial para detectar conductas indebidas y conservar todas las evidencias generadas durante la evaluación.

Sin embargo, tras las denuncias de presuntas irregularidades en la primera aplicación digital del examen, se conoció que la empresa asignó un supervisor por cada 150 aspirantes, mientras la Universidad mantiene suspendido el proceso de inscripción para los alumnos de nuevo ingreso.

La información se desprende del contrato firmado entre la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM y Territorium Life, documento que detalla las obligaciones técnicas y operativas que debía cumplir la empresa para garantizar la integridad del proceso de admisión correspondiente al ciclo escolar 2026-2027.

¿Qué debía hacer la empresa durante el examen de admisión?

El contrato señalaba que Territorium Life debía proporcionar una plataforma capaz de supervisar los exámenes en tiempo real mediante dos mecanismos.

Por un lado, debía contar con personal humano encargado de monitorear la aplicación, con una proporción máxima de un supervisor por cada 150 aspirantes.

Al mismo tiempo, el sistema tenía que integrar herramientas de inteligencia artificial para detectar automáticamente cualquier conducta que pudiera poner en riesgo la validez del examen y generar alertas de inmediato.

El documento establece:

“La plataforma debe asegurar una vigilancia efectiva y en tiempo real de los exámenes proporcionada por un equipo de supervisores del prestador del servicio”.

La plataforma debía detectar en tiempo real el uso de celulares, terceras personas y otras conductas no permitidas.

¿Qué conductas debía detectar la inteligencia artificial?

Además de la supervisión humana, el contrato obligaba a la plataforma a identificar distintas situaciones consideradas irregulares durante la evaluación.

Entre ellas se encontraban:

  • Uso de teléfonos celulares u otros dispositivos electrónicos.
  • Presencia de terceras personas en el lugar donde se realizaba el examen.
  • Objetos prohibidos como audífonos, cámaras o calculadoras.
  • Ausencias injustificadas del aspirante.
  • Uso de múltiples monitores o pantallas externas para visualizar el examen.
  • Proyección de los reactivos hacia otros dispositivos conectados por cable o de forma inalámbrica.

La plataforma también debía registrar automáticamente las evidencias de cada incidente para facilitar su revisión.

El contrato exigía conservar el 100% de las evidencias

Otro de los compromisos establecidos era que todos los audios, imágenes y videos generados durante los exámenes debían almacenarse sin excepción.

Asimismo, los supervisores debían tener acceso casi inmediato a ese material mediante herramientas como tableros de control, reportes, fotografías, videograbaciones, audios y alertas generadas por el sistema.

El contrato incluso establecía que cualquier evidencia capturada debía poder reproducirse en un máximo de dos segundos desde la propia plataforma.

¿Quién firmó el contrato con la UNAM?

El acuerdo fue firmado el 23 de marzo de 2026.

Por parte de la UNAM participaron:

  • Isidro Ávila Martínez, director general de Proveeduría.
  • Ivonne Ramírez Wence, directora general de Administración Escolar.
  • Sergio Rodríguez Medina, jefe de la Unidad Administrativa de la Dirección General de Administración Escolar.

En representación de Territorium Life, firmó José Antonio Cedillo Bello, representante legal de la empresa.

Territorium Life podría perder una fianza de hasta 10.1 millones de pesos si se determina un incumplimiento del contrato. Foto: Especial

¿Cuánto pagó la UNAM por el servicio?

El contrato contempló un pago mínimo de 40.7 millones de pesos y un monto máximo de 101.7 millones de pesos por la aplicación del examen de admisión en línea.

Sin embargo, también establecía mecanismos para garantizar el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la empresa.

La empresa podría enfrentar una sanción de más de 10 millones de pesos

Dentro de la cláusula décima del contrato se estableció que Territorium Life debía presentar una fianza equivalente al 10% del valor total del contrato, es decir, hasta 10.1 millones de pesos.

Esa garantía permanecería vigente hasta que la empresa demostrara el cumplimiento de todas las obligaciones pactadas.

Además, el documento señala que Territorium Life será responsable de los daños y perjuicios que pudiera ocasionar a la UNAM o a terceros cuando exista incumplimiento, negligencia, dolo, mala fe o actos atribuibles a la empresa o a su personal.

La UNAM también puede rescindir el contrato

El contrato contempla que la UNAM tiene la facultad de terminar administrativamente el acuerdo si considera que la empresa incumplió los trabajos contratados.

De acuerdo con las condiciones pactadas, la Universidad solo necesita notificar por escrito su decisión, sin que sea necesaria una resolución judicial previa.

Mientras continúan las investigaciones por las presuntas irregularidades registradas durante el primer examen de admisión completamente en línea, la UNAM mantiene suspendida la entrega de documentos y la inscripción de los estudiantes aceptados para el ciclo escolar 2026-2027, en espera de definir las acciones que seguirán tras la revisión del proceso.

Fuente: El Imparcial