El sector bancario de México está presionado por el bajo crecimiento económico que se ha observado, así como por la rápida expansión del crédito al consumo. Ambos factores representan focos de riesgo a medida que aumentan los castigos de cartera, expuso Moody‘s Ratings.
En un análisis sobre los bancos en América Latina, sostuvo que, si bien el endeudamiento de los hogares mexicanos se mantiene relativamente bajo en comparación con sus pares regionales, la proporción de deuda respecto del Producto Interno Bruto (PIB) avanzó al 17.4 por ciento en 2025, desde el 16.2 por ciento observado dos años antes.
“Dado que la expansión ha coincidido con un debilitamiento de las condiciones económicas y una desaceleración del crecimiento de los salarios y del empleo formal, los castigos de cartera han aumentado en los últimos tres años en casi 100 puntos básicos en el crédito al consumo”, detalló la agencia.
Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revelan que al cierre de mayo, el índice de morosidad de la cartera de consumo de la banca se ubicó en 3.35 por ciento, su nivel más alto para un mismo mes desde 2021. En tarjetas de crédito fue de 3.51 por ciento, el dato más alto en 19 meses.
A nivel regional, Moody‘s Ratings apuntó que el deterioro en activos de los hogares se debe al crecimiento acelerado del crédito y la intensa competencia en el segmento de financiamiento al consumo no garantizado, que han elevado el apalancamiento de las personas más allá de su capacidad de pago.
Por ello, proyectó que las métricas de calidad de los activos estarán bajo presión durante el resto del año, particularmente en las carteras de consumo de mayor riesgo y entre las entidades crediticias que se centran en prestatarios de menores ingresos, en un contexto de tasas de interés altas y un entorno de otorgamiento de créditos más selectivo.
Aunado a esto, recordó que en México, las firmas de tecnología financiera y los bancos digitales impulsan una transformación y fomentan un mayor otorgamiento de créditos minoristas, que probablemente cambiará los patrones históricos de riesgos de activos.

Banca mexicana, con moderación
Jean Marc Mercier, director general de Invex Grupo Financiero, advirtió una desaceleración del crédito al consumo, reflejada en el comportamiento de la facturación por medio del desempeño que se esperaba frente a lo visto un año antes.
Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios ITESO, consideró que un incremento de la cartera vencida refleja una mayor vulnerabilidad en la economía de las familias, ya que ante ingresos insuficientes y un mercado laboral estancado, se recurre al financiamiento bancario que se vuelve cada vez más difícil de pagar.
Con la expectativa de que este año también habrá un débil crecimiento; Janneth Quiroz, directora de análisis de Monex, consideró que el principal desafío para la banca es un menor avance del crédito, mayores costos de administración del riesgo y márgenes financieros que podrían moderarse conforme siga la postura prudente del Banco de México (Banxico).

“Donde sí podrían observarse mayores presiones es en algunos segmentos del crédito al consumo, particularmente en tarjetas de crédito, créditos personales y financiamiento para bienes duraderos, ya que son productos cuyo desempeño depende directamente del ingreso disponible de las familias. En cambio, la cartera hipotecaria suele mostrar una mayor estabilidad”.
Álvaro Vértiz, socio director de DGA Group para Latinoamérica y el Caribe, precisó que los bancos van a ganar menos por cada peso prestado mientras compiten por más clientes en un año de crecimiento limitado. Previó que la banca se hará más cauta a la hora de colocar crédito.
Moody‘s Ratings señaló que los activos bancarios en América Latina enfrentan un impacto ante el deterioro de las condiciones macroeconómicas, la inflación persistente y la evolución de la dinámica crediticia, que afectan la capacidad de pago de los prestatarios luego de tres años de fuerte crecimiento del crédito.
Detalló que en Argentina se ha registrado el mayor deterioro, dado que los préstamos morosos de los hogares han alcanzado su nivel más alto en más de dos décadas; mientras que en Brasil, el aumento del endeudamiento de los consumidores refleja el crecimiento de nuevos productos crediticios y un mayor apetito por el riesgo por parte de los bancos digitales.
Fuente: El Financiero

